Nuevas aventuras del idioma Idish: Isaac Bashevis Singer

07/May/2024

Por la Esc. Esther Mostovich de Cukierman- para CCIU

Por la Esc. Esther Mostovich de Cukierman- para CCIU

Empieza una nueva aventura del idioma idish en Montevideo. Es un grupo presencial, una vez al mes, los segundos lunes de cada mes, en el nuevo edificio de la Kehila, en Pocitos. Y el comienzo es con un autor del siglo XX: Isaac Bashevis Singer.

En el año 2018 comenzamos a enseñar idioma idish en la Kehila de Montevideo, en ese entonces en su anterior edificio de la calle Canelones. Con el auspicio del Fondo Peretz Hoiz para Cultura idish y profesores del IWO Buenos Aires. Durante los dos primeros años, el profesor venía a Montevideo dos domingos por mes para dar las clases. La pandemia de covid nos llevó a dar las clases por zoom desde Buenos Aires, pero   ¡fue una buena idea! Desde ese entonces las clases de idish ¡son una vez por semana, por zoom! Este año iniciamos a mitad de abril en los niveles de Principiantes, Intermedios 2 e Intermedios 3. Siguen uniéndose alumnos a las clases.

Ahora empezamos una nueva aventura del idioma idish en Montevideo. Es un grupo presencial, una vez al mes, los segundos lunes de cada mes, en el nuevo edificio de la Kehila, en Pocitos. Para que todos puedan conocer la literatura escrita en idioma idish, la leemos y comentamos traducida al español. Este es un sueño que David Z’L y yo hemos compartido desde 1996, durante tantos años en los que asistimos a los festivales de Klezkanada, entre las montañas cercanas a Montreal. En esos festivales se enseña y se escucha el lenguaje universal de la música klezmer y también se comenta la literatura idish, traducida al idioma del país: inglés. Muchas veces nos dijimos entre David y yo: Esto mismo es lo que tenemos que hacer en Montevideo. Para que en Uruguay se conozca la literatura idish, la tenemos que comentar traducida al español.

El momento llegó ahora. Este año iniciamos en Montevideo una nueva aventura del idioma idish. El lunes 13 de mayo comentaremos literatura idish en su traducción al idioma castellano, de la mano de una experta en dirigir grupos de literatura: la periodista Janet Rudman. La pueden llamar al 096 722 114.

Empezamos con un autor del siglo XX: Isaac Bashevis Singer. Les cuento algo sobre él.

Nació en Polonia en 1902- o tal vez 1904- con el nombre de Isaac Singer, en el pueblo de Leoncin. Su padre se desempeñaba como juez- árbitro, erudito en Ley hebrea y capaz de decidir de acuerdo a esa Ley en las discusiones de los judíos de su barrio- pero no tenía título de rabino. Su madre, Batsheva, era una mujer práctica, de ella tomaría el escritor su “nombre de pluma”: Bashevis. Dicen que era pelirrojo. Busqué fotos. Parece haber llamado la atención de los fotógrafos recién a partir de 1978, cuando obtuvo el Premio Nobel de Literatura, en ese entonces sólo tenía un poquito de pelo blanco. ¿Tal vez algún lector tiene fotos anteriores?

De Leoncin, la familia se mudó a Radzimin, una ciudad a unos 15 kilómetros de Varsovia. Quiso la casualidad que en Radzymin nacieran mi suegra y mi suegro, Malke y Noaj Cukierman, Z’l , todos jugaron juntos desde niños, eran “paisanos”.

En el año 1908, la familia Singer se mudó a Varsovia, al No. 10 de la calle Krochmalna. Era un barrio muy pobre, donde vivían muchos judíos: obreros, pequeños artesanos, humildes, soñadores y también borrachos y ladrones de poca monta. De esos vecinos tomaría inspiración Bashevis para crear varios de los personajes de sus cuentos. En la calle Krochmalna su padre mantenía su “tribunal“ que aplicaba para resolver las discusiones entre los vecinos judíos, la Ley de la Torá, la Biblia hebrea. La decisión del juez en este caso se llama “din Torá” en términos legales es un arbitraje, aceptarlo es “cuestión de honor” y sólo funciona si las partes asumen desde el comienzo lo que se llama “el compromiso arbitral”: que aceptarán esa decisión como definitiva. Y ¡sí, funcionaba!

El segundo lugar cuya atmósfera puede sentirse en los libros de Bashevis es el pueblo de Bilgoraj. Aquí estaba el hogar de su familia materna al que Isaac Singer llegó con su madre y su hermano menor en 1917. Fue una mudanza necesaria, durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), en Varsovia no había lo qué comer, en los pueblos se podía conseguir alguna comida. Biłgoraj aparece en los cuentos de Bashevis como el “shtetl” la aldea ideal, donde gran parte de la población es judía. Singer se quedó en Bilgoraj hasta que se fue a Varsovia, solo, en 1923. Allí se encontró con su hermano mayor, Israel Joszua Singer, que en ese entonces ya era un escritor de fama.

En Varsovia la vida de Isaac Singer cambió. Dejó de lado la vestimenta tradicional hebrea. Primero trató de escribir en hebreo, pero muy poca gente lo leía.  Encontró trabajo en una revista literaria en idioma idish, “Literarisze Bleter” (Páginas literarias) en la cual su hermano mayor era editor en jefe. Fue en esos momentos que Isaac Singer adoptó el nombre de pluma “Bashevis”  tomado del  nombre de su madre, Batsheva, se unió a los  jóvenes judíos socialistas y comunistas y tuvo su único hijo,  Israel . Esa pareja pronto se separó, la madre con el niño se fueron a vivir a la Tierra de Israel, Allí el hijo hizo traducir su apellido al idioma hebreo y se llamó Israel Zamir. Bashevis no se ocupó ni preocupó por su hijo.

En 1935, Bashevis se fue a vivir a Nueva York, donde conoció a su segunda esposa, Alma Haimann, y comenzó a ganarse la vida escribiendo en idish para el diario “The Jewish Daily Forward”, el mayor periódico en idioma idish en toda la historia norteamericana. El diario nació el 22 de Abril de 1897 y se desarrollaría por separado, “Forward” en inglés y “Forverts “en idish. En general no eran artículos traducidos uno del otro, cada cual tenía material diferente. Esta sería la prensa que más influencia tendría sobre la comunidad judía norteamericana. En realidad, su línea de socialismo democrático y sus artículos marcando su opinión en las luchas diarias en defensa de la población obrera lo hicieron el periódico en idish más influyente en todo el mundo occidental, desde Europa a América. Casi todos los libros de Bashevis aparecieron primero por capítulos en el diario Forverts.  El mismo día esos capítulos los escuchaban miles de personas por la radio en Nueva York, en una emisora en idish, “la estación que habla en tu idioma”, como se anunciaba.

Unos días más tarde, el Forverts llegaba por correo a la casa de mis suegros, en Montevideo.

Pronto comenzaron las traducciones al inglés de sus obras y se publicaron en capítulos en revistas norteamericanas. Toda su obra fue traducida y publicada en inglés, casi cincuenta libros y miles de artículos. Algunos de sus libros se tradujeron del inglés al castellano.

Ya famoso, aunque años antes de recibir premios por sus obras, Bashevis y su segunda esposa vinieron de paseo a Montevideo por unos días. El escritor visitó a sus “paysaner”, mis suegros Noaj y Malke ¡Mi suegra recordaba que amasó tallarines y preparó salsa sin carne para el almuerzo!  Bashevis era vegetariano.

Los lectores en idish fueron disminuyendo a partir del comienzo de la segunda guerra mundial, el Forward en inglés pasó a publicarse una vez por semana y el Forverts en idish a un ejemplar cada dos semanas. En el año 2019 ambos pasaron a publicarse exclusivamente por Internet. Su editora desde marzo del 2016 es una mujer, Rujl Schaechter.

En 1973 la obra de Bashevis tuvo en Estados Unidos el “National Book Award “, el Premio Nacional del Libro.  En 1978 la academia sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura.  En ese momento, Bashevis recordó que tenía un hijo. Consiguió su dirección y le escribió una carta .Lo invitaba a acompañarlo a recibir el premio Nobel de literatura. El hijo le contestó algo así como “Ansiaba tanto conocerte cuando era un niño. ¿Recién ahora, cuando ya soy un hombre mayor, me haces buscar?”  No quiso ni ver a su padre.

La Academia Sueca señala que Singer narra “la vida de los judíos del Este europeo, tal y como se desarrollaba en pueblos y ciudades, en la pobreza y bajo la persecución. Su idioma es el idish, el lenguaje de la gente sencilla”.